Cómo compartir un servicio de taxi puede ayudar al medio ambiente

Obedeciendo a la necesidad cada vez más latente de cuidar el medio ambiente y las emisiones de carbono que lanzamos al aire, cualquier iniciativa que abogue por compartir coches podría parecer insulso ante la verdadera aparente necesidad, que es reducir el número de coches que circulan por las urbes.

En vez de plantear la posibilidad de cómo volver eficaz la presencia de los coches, parecería más ideal pensar en cómo reducirlos para lograr una mejor calidad de aire.

Sin embargo, antes de que desplazar al coche propio pueda ser una realidad, como usar la bicicleta, medios de transporte colectivos o simplemente caminar, habría que examinar qué se puede hacer con las herramientas ya presentes.

Haciendo énfasis en la realidad, podemos afirmar que la mayoría de los hogares estadounidenses cuentan con coches propios.

Para cualquier ciudad, entre más transporte colectivo y nuevas formas de compartir coche se generen, más posibilidades hay de cuidar la calidad del aire.

Para estas situaciones, una buena opción, además de optar por servicios de transporte compartido, es fomentar el uso de servicios de taxi cuando dos o más personas van a un destino en común.

¿Es indispensable usar un coche propio?

En un post hecho por Eric Jaffe se aborda este tema de manera más extensa y detallada.

David King, profesor de la Universidad de Columbia, realizó un mapa de los paseos en taxi de Nueva York en un día de la semana cualquiera, e hizo un video de time-lapse en el que muestra dónde iniciaron y dónde terminaron.

Los resultados muestran datos contundentes:

King notó un patrón importante: las personas sólo usan los taxis para una etapa específica de su viaje diario de ida y vuelta.

Los datos mostraron que los taxis no son una alternativa a la infraestructura de transporte público en Nueva York, sino sólo una parte de ella.

Los taxis facilitan que usted deje su coche en casa durante el día, o se deshaga de él por completo. Nueva York, que está lejos de tener la mayor cantidad de habitantes sin coche en el país, pero también tiene la mayor cantidad de opciones de movilidad para quienes no cuentan con coche propio. Por ejemplo, en las zonas bien posicionadas de Manhattan, suele ser fácil acudir a un taxi en la calle.

En los distritos exteriores como Brooklyn no se puede asegurar que siempre habrá un taxi, pero se puede confiar en los servicios de autos como las compañías de taxis, entre otras opciones.

El potencial de un servicio eficiente

Hoy en día, en lugares como Washington es común advertir que no hay tantos servicios confiables de coches.

En muchas ocasiones tampoco es fácil programar un viaje por adelantado, y cuando se pide un viaje, sin importar el lugar o la hora, es común que el coche pueda tardar hasta una hora en llegar.

Mientras que en Nueva York el tiempo de espera promedio es de 5 minutos. Hoy en día, entre más accesible sea pedir un servicio de transporte como lo puede ser el taxi, es mucho mejor para preservar la tradición de estos servicios en un lugar.

Según Bloomberg News: "Para cada vehículo que se utiliza en una tanda de automóviles y diferentes coches que comparten pasaje, los fabricantes de automóviles perderán 32 ventas de vehículos". Y si no eres dueño de tu propio carro, no vas a realizar tantos viajes en coche, considerando que requiere de una inversión promedio de $ 30 en un taxi o la renta de algún servicio parecido.

Ante estas circunstancias, el usuario se preguntará si ese viaje realmente vale la pena.

Y constantemente la respuesta será que no.

Por estas razones, ciudades como Seattle, que cuentan con menos densidad que las ciudades del noreste, pero más alta que la mayoría de las ciudades de Sun Belt, no debería limitar drásticamente el número de automóviles que operan bajo diferentes servicios.

Apenas hemos comenzado a experimentar cómo la tecnología basada en la localización y el GPS puede liberarnos del yugo de poseer, reparar, y de estacionar un coche.

Hoy en día muchos conductores de taxi usan la misma ruta al mismo tiempo, y podrían ahorrar dinero y reducir la contaminación a través de estos sistemas.

Pero recordemos que es importante contar con taxis accesibles.

Los taxis también forman parte de lo que hace que la vida en la ciudad sea una opción atractiva. Sirven de mucho cuando los pasajeros no están en condiciones de conducir, cuando desean moverse sin preocuparse por el tráfico, cuando se desea aventurarse por lugares escondidos de la ciudad, o simplemente como una forma eficaz de llegar a tiempo a un lugar sin usar transporte público ni contar con coche propio.

Compartir servicios de taxi: ¿El futuro?

Lo importante, actualmente, es lograr que más personas compartan el mismo medio de transporte y reducir la cantidad de coches propios que se usan al día.

Todo sea con tal de poder reducir nuestras emisiones de CO2 y proteger nuestras áreas silvestres.

Puede parecer contradictorio, pero hacer coches más accesibles realmente puede acabar con la dependencia tan latente en las personas por usarlos.

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